La antigravedad del bitcoin (V): Dinámicas del bitcoin

Luis Alberto Alonso (Profesor de la Universidad Complutense de Madrid)

Hasta el momento, en los anteriores artículos, hemos analizado: (i) el nacimiento del bitcoin, (ii) los mecanismos mediante los que se forman las burbujas, (iii) la configuración del valor fundamental del bitcoin y (iv) el papel de la ley de Gresham. El presente artículo lo dedicamos a la evolución de su precio.

En la dinámica del precio del bitcoin podemos diferenciar dos fuerzas que se superponen: una elevación tendencial y un mecanismo especulativo.

La elevación tendencial de su precio en dólares es la resultante de un crecimiento a tasa constante de la demanda de bitcoins para financiar transacciones –para constituir lo que llamaremos un fondo de transacciones– y de la oferta de bitcoins por el sistema informático, oferta que se produce a un ritmo decreciente hasta anularse. Una tasa de crecimiento de la demanda -con dólares- de bitcoins constante y una tasa de crecimiento cada vez menor de su oferta deben, inevitablemente, generar un precio del bitcoin en dólares creciente.

La razón por la que puede suponerse que la demanda de bitcoins tenderá a crecer a una tasa constante es que la economía mundial crece como media a una tasa porcentual constante. También lo harán las transacciones totales, mundiales, y las transacciones en bitcoins que serán una parte que en principio podemos suponer constantes de las anteriores. La liquidez en bitcoins que hay que mantener para realizarlas también crecerá a ritmo constante.

El mecanismo especulativo consiste, como en las burbujas normales, en que los especuladores compran y retienen bitcoins esperando que su precio en dólares se eleve y su compra genera esa elevación. Debemos preguntarnos quiénes venden cuando existen compras netas de los especuladores. La respuesta es: venden los “transactores”, los poseedores de bitcoins que, como consecuencia de la elevación de su precio en dólares, necesitan menos bitcoins para financiar la cuantía de transacciones, que podemos suponer constante. Por tanto, se produce en las etapas alcistas una transferencia de bitcoins desde el fondo para transacciones hacia el fondo para especulaciones.

Cuando los especuladores, por cualquier noticia desfavorable, se formen expectativas pesimistas, vendan y el precio en dólares descienda, los “transactores” deberán comprar los bitcoins adicionales que necesitan para financiar transacciones en dólares que habrán permanecido invariables.

La explicación de este mecanismo especulativo central se puede completar añadiendo las siguientes consideraciones:

  1. Es razonable suponer que las primeras expectativas de elevación del precio del bitcoin en dólares habrán sido inducidas por la elevación tendencial que hemos explicado. Esto es importante. Los aumentos del precio que se producen por la elevación tendencial tienen lugar en ausencia de expectativas o con expectativas neutras pero, después de un cierto período, las inducirán, lo que logrará que se sobrepase el crecimiento tendencial, que crezcan de nuevo las expectativas, entrando en un proceso acumulativo que no sabemos si será atenuado o explosivo. Por tanto, la elevación tendencial es la semilla y el soporte de las elevaciones posteriores.
  2. Si las elevaciones generadas por las compras, inducidas por las expectativas, confirman éstas, no hay razón para que cambien, si se trata de expectativas adaptativas normales, es decir, basadas en las elevaciones anteriores del precio. Si lo harán si se producen o se anticipan eventos exógenos como intervenciones gubernamentales desfavorables, robos de bitcoins, colapsos de los sistemas de emisión, etc. En este caso, la realimentación, operando en sentido contractivo, generará caídas bruscas que se verán amortiguadas por la elevación tendencial explicada.
  3. Otro mecanismo amortiguador cuya actuación podemos anticipar sería el siguiente. Habrá una parte de los poseedores de bitcoins, o inversores potenciales, que adopten decisiones tomando como referencia un horizonte de medio y largo plazo para el que elaborarán predicciones basándose en el comportamiento pasado del precio del bitcoin en períodos medios y largos. Los descensos de precio de corta duración no modificarán apenas las expectativas de estos agentes, que aprovecharán para comprar más barato cuando se produzcan estos descensos, limitándolos. De forma simétrica, venderán en los períodos de excesiva euforia, reservándose para comprar en las futuras e inevitables correcciones. Este papel de amortiguador de las oscilaciones del bitcoin tendrá una importancia que no podemos cuantificar pero que dependerá del peso de este grupo de agentes en la inversión total.